El capitalismo persiste en desaparecer
El cronista, advertidos les tenía. Ya hace cuatro años les señalé que el capitalismo se empeña en desaparecer.
El cronista, advertidos les tenía. Ya hace cuatro años les señalé que el capitalismo se empeña en desaparecer.
En aquellos días en que los socialistas estaban enfadados con el podemismo realmente existente, a causa de la "Ley trans", presentaron unas enmiendas que rodeaban lo relevante (la edad y la autodeterminación de género) con algunas cosas, entre ellas una que decía: "que las administraciones públicas promuevan un turismo diverso e inclusivo que...
Dos colas recorren las calles madrileñas: una, la llamada "cola del hambre" ocupa las aceras de los comedores. La otra, lo hace con la acera del Banco de España. La primera busca comida; la segunda, unas letritas del tesoro.
No habrá recesión, dicen animados los líderes europeos. Estupendo. Ya les dije aquí, e insisto, que habría que esperar un trimestre. Pero ya no hace falta, al parecer. Campanas al vuelo y a otra cosa. Las correcciones del INE, que ustedes se han gastado sus ahorrillos, junto al precio del combustible han hecho el milagro. ¿Durará? No se sabe.
Retorna la rutina. Esto es, vuelve la vida que no es otra cosa que lo que ocurre cuando no estamos de fiesta. La vida tiene sus momentos donde llegan alegrías o penas (recuerdo, ahora, a Javier Castro, amigo y contertulio que "se nos ha muerto como el rayo..., compañero del alma, compañero").
La estadística es una gran ciencia que permite la tortura de los números hasta que canten lo que deben. Así, tanto los medios como los analistas de barricada pueden decir que diciembre ha sido un mal mes o, por el contrario, que el año acaba fetén.
El cronista profeta no es, pero a todo el mundo le gusta decir, de vez en cuando: yo ya se lo dije.
Dice el gobernador del Banco de España, cuyo grado de acierto es mayor que el de Tezanos, que la recaudación fiscal este año será como las palancas del Barça y la pluralidad en los programas de la mañana de TVE, "boyante", pero "efímera".
El boniato goza de cierta fama culinaria y en casi todas las familias una receta ancestral se ha transmitido desde las abuelas de las que se tiene memoria. El producto en sí no tiene especiales cualidades; su momento de gloria hispana deviene, precisamente, de un intento de control de precios.
Los que vivimos, aunque adolescentes, la crisis petrolífera de de los setenta sabemos lo que es la estanflación. Esa, probablemente, no volverá: si me preguntan las diferencias, les daré dos: el cambio tecnológico y los sindicatos.
Madame Lagarde, ¡ah cómo echamos de menos a "supermario"!, ha decidido y no le falta criterio, subir los tipos de interés. Es lo que dicen los manuales ante episodios de inflación. Bien es cierto que esta no es una inflación de exceso de demanda o calentamiento económico, por lo que habría alguna duda, leyendo los manuales.
Tienen ustedes por costumbre no hacer mucho caso al cronista. Peor para ustedes.