La pala de Casado
He visto cosas que no creeríais: hombres disfrazados de búfalo asaltando El Capitolio; gente esquiando más allá de la Puerta de Alcalá, en las calles de Madrid...Ténganlo claro: la culpa es de Ayuso que es facha, afirmo, venga o no a cuento, para evitar malentendidos o descalificaciones rápidas.
Mientras me preparo para que mis lágrimas se disuelvan en la nieve, y puestos a decir cosas que no vienen a cuento, diré dos, antes de opinar sobre el asunto que me trae: mientras enseñábamos a nuestras criaturas lo que es la nieve, hacíamos batallitas de bolas o esquiábamos, medio millar de personas habrán muerto por pandemia. Por si no se acuerdan.
En segundo lugar, quiero decir que todos los niños y niñas que han disfrutado, recordarán siempre y en los peores momentos, como Aureliano Buendía, esa mañana en la que su padre o su madre les llevaron a conocer el hielo.
Un poco de felicidad no va mal, aunque quizá, como siempre, unos pocos se hayan excedido: ¿de verdad, era necesario el snowboard, por un poner?¿De verdad, no tenemos nada que decir a esos alegres muchachos, en general son hombres, que han vandalizado autobuses?
En fin, afirma el ministro Ábalos que mientras unos trabajan, otros actúan para la galería, distribuyen vídeos, haciendo cosas que ya hacen los servicios públicos. En suma, Casado, que se ha puesto a retirar nieve con una pala, es un populista.
Los populistas de todo signo también se han molestado, mira que retirar nieve sin disfrazarse de búfalo. Progre, Casado, que eres un progre
Por si acaso algún ciudadano o ciudadana de los que andan con palas por ahí o trasladando personal médico se vieran reconocidos por la imagen, la conductora de las mañanas de la Uno, de largo recorrido meteorológico, aunque no periodístico, afirma que la ciudadanía quita mal la nieve y hace un trabajo inútil, cómo es la gente que no echa sal.
Una periodista de las de toda la vida, que no entiende de sal ni de meteorología, pero sí de sentido común, sostiene ante ella, así vamos con tanto radical de derechas en las tertulias, que ella ha llegado al estudio gracias al trabajo de la ciudadanía.
La gente no tiene palas en casa, sugiere la conductora, poniendo tonito, para que quizá imaginemos algún trapicheo del líder popular para obtener la populista pala.
Antes de que crean que estoy criticando al gran Ábalos o defendiendo a Casado sepan que reitero...Ayuso es una facha.
Uno de los problemas que alienta la baja calidad de la democracia española es la débil participación política, las dificultades para respetar la organización de iniciativas civiles y nuestra tendencia a considerar privatización todo aquello que no es de gestión, he dicho gestión no titularidad, pública.
Ver a la ciudadanía que se organiza para quitar nieve o para transportar personal sanitario es alentador y tan nórdico, al menos, como la nieve caída. No; la ciudadanía no está privatizando la vía pública ni el transporte. Ejerce un tipo de solidaridad bastante loable, que merece ser aplaudida.
Gestos que debieran ser alentados y, en ese sentido, una parte de la sociedad puede sentirse alentada por Casado a trabajar más y esquiar menos.
Incluso podía haber salido Sánchez a la puerta de la Moncloa o Ábalos a la puerta del ministerio, aunque fuere a saludar a los soldados que se afanaban en limpiar de nieve sus puertas. Todo el mundo sabe que no estarán horas, pero lo simbólico suele ayudar.
Otra cosa son las intenciones de Casado. Pero, quizá, si hay que criticarle no es por el gesto de empalar nieve y hielo, cosa que, por cierto, en los ponderados países nórdicos en los que nieva la ciudadanía hace con la naturalidad en su pedacillo de acera, sin esperar máquinas.
La crítica a Casado allí, a la izquierda en Madrid, es la impaciente crítica. Es curioso como los que sabían hace dos días más que nadie de epidemias, hoy saben más que nadie de gestión de percances naturales.
No ha hecho falta esperar dos días para someter a evaluación los papeles de nadie. Para unos, Sánchez ha sido culpable de la nevada; para los otros, la derecha es irresponsable populismo.
Para los editorialistas y comentaristas es la misma cosa. No han pasado 24 horas desde la gran nevada y el periódico que alienta al progresismo global ya ha emitido sesudo informe sobre las diferencias entre Ayuso, la facha insisto, y Almeida, la derecha simpática que no es facha, ni nada de eso. Los del otro lado ya han disparado a la izquierda. Todo en orden, pues.
A uno le parece, simplemente, que debiéramos esperar a saber qué se ha hecho para hacer afirmaciones rotundas, rotundísimas. Eso sí, la conductora de las mañanas de la Uno de TVE tiene razón: ¿De dónde has sacado la pala, Pablo, quién te la ha pasado, con tan notable falta de transparencia?
