De ETA a "la manada". Ojalá la historia sea como nos la merecemos.
Los acontecimientos dramáticos producen cambios. Cuando disfrutamos de una
nueva calidad, solemos ignorar que, en el origen, hubo una víctima.La sentencia de "la manada" ha puesto de relieve un notable
enojo de las mujeres que solo puede producir cambios legales, sociales y
jurídicos. La derrota política, policial y democrática de ETA producirá,
seguro, algún dividendo de paz. En ambos casos tenemos un reto: no
olvidar a las víctimas.El relato es como una "fake news", pero a lo bruto. Un cambio en
el lenguaje, pensamiento y datos para ocultar el sufrimiento.Esta es la llamada "batalla del relato". El relato es como
una "fake news", pero a lo bruto. Un cambio en el lenguaje,
pensamiento y datos para arrimar el ascua a la sardina de cada cual."La clase media es la que ha sufrido la crisis" (populismo
español). "Los extremeños nos roban" (populismo independentista).
"La transición es traición" (populismo radical español). "Los
chinos nos roban el acero" (populismo norteamericano). "Los
refugiados nos quitan el empleo" (populismo reaccionario europeo). Estos
son relatos que han cambiado el lenguaje, para cambiar la historia y la verdad:
ninguna de estas afirmaciones se sostiene, ninguna es veraz, pero tienen una
virtud: ocultar el dato, ignorar a quienes de verdad sufren.Cito de memoria, pero creo que fue en 1990 cuando, en una colección de
Diario 16, Manuel Vázquez Montalbán, escribió un título muy parecido al que
encabeza la columna. Más allá de la novelilla, se encontraba una reflexión de
Pepe Carvalho sobre las traiciones que esconden los cambios de relato.
Ojalá la Historia sea como nos la merecemos, significa, ni más ni menos, el
derecho de las víctimas a ser conocidas como las palancas de los
cambios.Son la fuerza y la generosidad de las víctimas las que permitieron a la
democracia y a la unidad de los demócratas derrotar al terrorismo. Nos
merecemos que la historia lo recuerde y que afirme que el único legado del terrorismo
es la muerte.
No fue el teatrillo francés quien nos dará la paz ni
serán quienes allí estaban quienes nos darán futuros gloriosos. Han de ser
quienes nunca acompañaron el discurso de la muerte.
